Vardzia

Vardzia, una ciudad excavada en piedra en el siglo XII que ha llegado intacta hasta nuestros días y uno de los lugares más singulares de Georgia.

Vardzia es un monasterio medieval excavado en una montaña rocosa del sur de Georgia, en la región de Samtsje-Yavajeti, junto al río Mtkvari. Cerca de la frontera con Turquía, la población más cercana es Aspindza (a 13 km).

Se puede llegar allí desde cualquier ciudad cercana y hasta desde Tbilisi en tours de un día. El camino hasta Vardzia es una maravilla y antes de llegar a ella nos encontramos con esta imponente fortaleza.

La Fortaleza Khertvisi

La Fortaleza Khertvisi se encuentra entre las fortalezas más antiguas de Georgia, La primera fortaleza fue construida en el siglo II a. C. Según la leyenda, la Reina Tamar convocó un concurso para ver quién podría construir la mejor torre. Desde el muro oriental dos túneles conducen hasta el río, uno sirve como una ruta de abastecimiento de agua y el otro para la comunicación. Según otra leyenda, Alejandro Magno destruyó la fortaleza durante su campaña oriental en el siglo cuarto.

Hoy en día no queda mucho de ella en pie, solo los muros, pero en lo alto de la montaña se ve imponente al ir hacía Vardzia.

KHERTVISI

Vardzia

Una maravilla creada por Dios, así fue descrita la ciudad de Vardzia en el siglo XVI por un historiador persa

Vardzia

El rey George III empezó a construirlo en la segunda mitad del siglo XII y su hija la reina Tamar completó la construcción y su singular localización respondía a la necesidad de defenderlo contra los mongoles.

Vardzia contiene alrededor de 600 habitaciones excavados en el barranco y divididas en diferentes niveles: Cámaras reales, zonas residenciales, celdas monásticas, cocinas, establos, bodegas de vino y galerias y túneles conectandolas, algunos secretos y otros de uso diario.

La principal estructura del monasterio es la iglesia de la dormición allí aparte de escena religiosas se pueden observar las imágenes de George III, Tamar realizadas por Giorgi Chari en 1182-1184.

Allí se encuentra uno de los campanarios más antiguos de toda Georgia, de piedra tallada, que data de la segunda mitad del siglo XIII.

El monasterio de Vardzia fue asediada y saqueada por el iraní Shan Tamaz en 1552 y después de eso la vida religiosa disminuyó bastante, pero sin llegar a desaparecer completamente.

Vardzia fue uno de los primeros museos-reserva de toda Georgia, estableciéndose en 1938.