La llegada a Honduras

En este post contaré cómo el viaje y la llegada a Honduras y como nos recibió la fundación ACOES.

El vuelo transatlántico

El viaje empezó en el aeropuerto de Málaga. El vuelo salía a las 9:15 y tenía una escala en París antes de cruzar el charco.

Cuando llegue a París me reuní con el resto de voluntarios que íbamos juntos. En total éramos 10 voluntarios de la universidad de Málaga que nos organizamos para ir juntos.

El vuelo de París a Panamá duró 11 horas, pero por suerte en cada asiento había una pantalla y se podían ver las películas que quisiéramos para hacer el camino más ameno. Además también daban bebidas (incluso vinos, champagne o cerveza) y dos comidas.

Visita a Panamá

Llegamos cansados al aeropuerto pero intentamos salir lo más rápìdo posible para aprovechar nuestras pocas horas allí en Panamá. Al llegar al control de pasaporte me dí cuenta que era el único que no estaba vacunado de la fiebre amarilla, requisito necesario para entrar al país. No tuve problemas para entrar pero solo porque estaba menos de 24 horas (No hacía falta para estancias tan cortas). Al salir del aeropuerto nos dimos cuenta del asfixiante clima tropical que tendríamos que soportar durante los próximos 2 meses. Llegamos a Panamá a las 18 de la noche, así que decidimos pasar la noche en un hostel y para tardar menos nos recogieron en coche la gente del hostel para llegar más rápido (Por unos 8 dólares el trayecto) y así dar una vuelta por la noche. Por el camino pudimos ver los altos rascacielos de Panamá.

El hostel costaba unos 14€ la noche y estaba bastante bien. Se llamaba “Hostal Carolina Princess Marbella” y tenía una  gran piscina, pero no lo disfrutamos demasiado debido a que queríamos visitar la ciudad.

Dimos un paseo por la ciudad y luego fuimos a la terraza Hard Rock Café que estaba muy cerca del hostel y después al casino Majestic donde cenamos viendo una actuación de música en directo.

Al día siguiente fuimos otra vez con el transfer del Hostel al aeropuerto. El vuelo paró en San José y se bajó casi todo el mundo. Después fuimos a Tegucigalpa, ciudad donde pasaremos los primeros días.

En el control de pasaporte nos preguntó nuestra razón de la visita al país y nuestro alojamiento. Le dije la fundación ACOES y ellos no la conocían. Otra chica que había en el control le dijo que veníamos con el Padre Patricio. El Padre es alguien muy querido y conocido en todo Honduras. En ese momento nos dimos cuenta que la frase “Venimos con el Padre Patricio” nos solucionaría casi cualquier problema en el país.

Encuentro con la asociación ACOES

Al llegar al aeropuerto había dos chicos de la fundación ACOES esperándonos con un cartel de bienvenida:

Después nos llevaron en la parte trasera de un camión hasta la Casa Populorum San Fermín donde pudimos observar un poco cómo vivía la gente allí (de lo cual hablaré más adelante). Este es el horario de la gente que vive en la casa:

Luego nos llevaron a un supermercado igual que los europeos, cosa bastante chocante teniendo en cuenta la pobreza del país. Allí podíamos comprar cualquier producto europeo (a precios europeos), comer en las mismas cadenas de comida rápida que en España. Allí compramos una tarjeta SIM con 5,5GB por unos 21€.

Por la noche nos reunimos los voluntarios más nuevos con los más antiguos en una habitación. Los más antiguos comentaron batallitas, curiosidades y anécdotas de la vida siendo voluntario de la Fundación ACOES.

Esta fue la ida desde españa a Honduras y la acogida que nos proporcionó la Fundación ACOES. Este es el comienzo de la mayor aventura de nuestras vidas, que cambiará nuestra forma de pensar y nuestra posición en el mundo para siempre. Me queda hasta el 8 de Noviembre para disfrutarla y dar lo máximo.